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Sagas épicas: Thunderforce

Dentro del genero de los shoot’em ups siempre se nos viene a la mente auténticos gigantes como Gradius, Darius Twin o joyas como Ikaruga, pero hoy hablaré de la saga que considero es el cenit del género en la era 16 bits, hablo como no, de Thunderforce, especialmente la cuarta parte que apareció en Genesis/Mega Drive en 1992.

En realidad Technosoft ha programado varias obras como Nekketsu Oyako (PlayStation), Devil Crash MD (Genesis/Mega Drive), Elemental Master (Genesis / Mega Drive), Hyperduel (Saturn) y Store Owner (PlayStation). La serie Thunderforce consta de seis entregas oficiales, cinco “no oficiales” o adaptaciones y dos ediciones especiales.

Existe una pequeña disputa porque muchos creen que Technosoft llevó a Thunderforce a tope con la cuarta parte aparecida en Genesis / Mega Drive mientras que otros afirman que el verdadero espectáculo esta en su tercera entrega.

Thunderforce no nació en la 16 bits de SEGA como muchos piensan, ni siquiera en una Master System, en realidad el primer juego se programó para los raros computadores SHARP X1 en el año 1984; en sí era un shoot em’ up de vista cenital donde se podía mover la nave protagonista a la dirección donde quisiéramos, mas o menos como en el mítico Desert Strike.

Sharp X1

Su argumento es simple pero genial: encarnamos al piloto perteneciente a la Galaxy Federation y tenemos entre manos una nave llamada Fire Leo, nuestra misión es penetrar en la base del enemigo Orn y acabar con él, más claro el agua.

Thunderforce II fue programado inicialmente para los muy codiciados y caros computadores SHARP X68000 en 1988 y fue hasta 1989 cuando vio luz para la querida Genesis / Mega Drive siendo el primero de la saga en aparecer en consola alguna.

El conflicto en Thunderforce II es inminente cuando la flota general de la Galaxy Federation tiene que abrirse paso después que una nave de Orn llamada Preareos ataca el planeta Nebula diesciocho años antes dejando a su población reducida a una décima parte y es en los mandos de una Fire Leo Mk II Exceliza donde nos dispondremos a destruir al enemigo para evitar un segundo ataque a este planeta.

La mecánica es igual a la primera parte, claro, con gráficos remozados con algunos niveles con scroll horizontal como muchos shoot em’ ups actuales, también el sistema de armas era novedoso, se incluyó por primera vez el arma Hunter que  al ser accionada permitía atacar al enemigo independientemente de donde estaba ubicado. La versión de SHARP X68000 era ligeramente superior a la de Genesis / Mega Drive en dos aspectos principales: la inclusión de un nivel para el computador de SHARP y el apartado visual por razones obvias, así pues, Thunderforce II para la 16 bits de SEGA era más una adaptación que un título específico.

La tercera parte de la saga vio luz en 1990 y fue algo así como un sleeper hit. Thunderforce III no fue desarrollado exclusivamente para Genesis / Mega Drive, Technosoft quiso probar suerte en el mercado de las recreativas renombrándolo como Thunderforce AC y en la 16 bits de Nintendo como Thunder Spirits.

Esta vez todo transcurre en scroll horizontal lo que le daba una apariencia sorprendente, se estrenaban efectos gráficos como aquel nivel donde estamos en un planeta de fuego y podemos ver llamaradas moviéndose constantemente en el fondo, toda una locura técnica para la época. El argumento muy similar a las anteriores entregas: el imperio de Orn vuelve a fastidiar la vida y es nuestra labor acabar con él en nuestro Fire Leo Mk III Styx. La principal novedad de esta entrega estaba la posibilidad de elegir en que orden se podía jugar las primeras fases.

Pasaron dos años para que Thunderforce IV estuviera acabado para la 16 bits de SEGA, fue lanzado en 1992 y se le conoció en América como Lightening Force: Quest for the Darkstar. Lo primero que llama la atención es la cuidada intro que se ha realizado, se puede ver como la nave protagonista llamada Rynex se mueve entre la palabra “Thunderforce IV” mientras ataca a un enemigo destrozándolo en pedazos y escuchamos como el chip sintetizador  se encarga de reproducir las partituras de Heavy Metal puro y duro, esto ya es suficiente para inspirarnos y empezar a jugar a esta joya.

Al igual que su hermano mayor, Thunderforce IV permitía elegir el orden de los cuatro primeros niveles. No existe un nivel peor que otro, por ejemplo, en la fase Strite se creó unas rutinas que permitían el cambio de tiempo que sincronizaban perfectamente con la música, en Daser el efecto de profundidad estaba tan bien logrado que a primera vista engaña la perspectiva y se logra ver los enemigos apareciendo desde el fondo y atacándonos en el primer plano. Costaba creer que aquello lo hiciera una máquina 16 bits.

Otro detalle es la banda sonora, mención especial a la música del jefe final del nivel “Strite” y “Ruin”, sencillamente inspiradoras y geniales, las partituras están hechas con tal esmero que si nos vamos al Sound Test (presionando A, B, C y Start apenas encendemos la consola) se puede escuchar que las pistas duran mucho más de lo que duran los niveles.

La historia es la misma de siempre, Orn y su imperio intenta atacar de nuevo, es nuestra misión al mando del nuevo Fire Leo Mk IV Rynex neutralizar la amenaza, aparte de esto replegar sus avances y destruir finalmente el cerebro que coordina todos los esfuerzos del malvado imperio. Otra de las novedades es que los niveles no sólo se limitaban a lo que estaba en pantalla, si movemos nuestra nave hacia arriba la cámara la seguía hasta cierto límite extra, un detalle que le daba (mucha) espectacularidad.

En conclusión, Thunderforce IV es uno de las obras más redondas jamás creadas, particularmente no es uno de mis juegos favoritos, es mi juego favorito de todos los tiempos y si tienen oportunidad de jugarlo vía ROM o bien en su formato original, no desperdicien esa oportunidad.

Thunderforce V vio luz para la 32 bits de SEGA justo en 1997, el mismo marca un salto importante en cuanto a tecnología y eso se nota cuando apreciamos escenarios totalmente en tres dimensiones, efectos de transparencias y animaciones propias de la época, la nave protagonista y enemigos son sprites prerenderizados, con excepción de los jefes finales que están creados a base de polígonos.

El diseño de las aeronaves es muchísimo más espectacular que la anterior entrega y la programación general echó por tierra muchos mitos del desarrollo de juegos en SEGA Saturn, en aquellos días se decía que era imposible que esta consola lograra aplicar en pantalla efectos de semitransparencias, muy pocos lo lograron y uno de esos pocos fue este Thunderforce V.

La novedad recae que ahora podremos manejar tres aeronaves en lugar de una, estas son RVR-01 Gauntlet, RVR-02B Brigandine y RVR-02 Vambrace, cada una con sus pro y sus contra, también se incluyó un sistema de bombas para tener un extra a la hora de destrozar jefes finales.

El argumento es algo más complejo que las anteriores entregas, esta vez cuenta que al terminar Thunderforce IV el piloto de Rynex debió abandonar forzosamente la nave para salvarse, de esta forma Rynex quedó a la deriva y fue encontrado por humanos (recordemos que los anteriores protagonistas de Thunderforce eran miembros de la Galaxy Federation) que al ver que esta tecnología sobrepasaba todo lo antes creado, decidieron bautizarla como “Vasteel” en honor a sus creadores que eran llamados “Vastians”.

En base a esta tecnología se construyó una isla llamada Babel para la producción en masa de unidades basadas en Vasteel, la misma estaba controlada por un enorme computadora central llamada Guardian. Al parecer algo extraño ocurrió y esta computadora tomó el control de toda la isla volviéndola en contra de los propios humanos al más puro estilo Terminator.

En respuesta a eso, los humanos construyeron tres unidades de ataque para penetrar en Babel y así destruir la amenaza que Guardian tenia sobre nuestro planeta, es así como se construyen las unidades RVR’s o “Refined Vasteel Replicas” de ahí su nombre clave designando a la piloto protagonista Cenes Crawford como personaje estelar.

Aunque impresionante muchos lo criticaron por ser demasiado corto, además que algunas partituras no están al nivel de Thunderforce IV, aún así en Japón salió al mercado un disco compacto con las pistas originales.

En 1998 Technosoft relanza esta versión para PlayStation llamándolo Thunderforce V: Perfect System, el mismo incluía algunos bocetos o la inclusión de vídeos CGI, esta adaptación era algo inferior gráficamente que su contraparte en SEGA Saturn, esto se hace evidente en la fase 3 llamada “Human Road” donde algunos detalles gráficos fueron retirados en la versión de la gris de Sony.

Después de un largo período, en 2008 SEGA anuncia que tiene el permiso de Technosoft para la realización de la sexta entrega de Thunderforce, entrega que muchos fans pedían a gritos y es así cuando nace Thunderforce VI: Legend of the Wings para Sony PlayStation 2, increíblemente el pleno apogeo de la generación actual de consolas. Muchos piensan que Legend of the Wings es un homenaje a Thunderforce III y en cierto modo es como un rebuild pero a lo bestia. Con las bondades del hardware de Sony, Tetsu Okano (Gunstar Super Heroes, Segagaga, Astro Boy: Omega Factor) logró plasmar en seis niveles el espectáculo que desde hace mucho se quería ver.

La novedad es que se puede pilotar la nave protagonista de Thunderforce IV llamada Fire Leo-04C Rynex-R entre otras como la RVR-00 Phoenix (homenaje a Thunderforce V) y la Syrinx (homenaje a Thunderforce III). Una pena que esta obra no salió de tierras niponas porque combina la espectacularidad de la cuarta entrega con un motor gráfico a la altura.

Volviendo al tema de las ediciones especiales, en 1996 salió al mercado nipón dos packs especiales: Thunderforce Gold Pack 1, que incluía el Thunderforce II y III en un disco recopilatorio para Saturn y el Thunderforce Gold Pack 2: con Thunderforce IV y la versión Arcade también para los 32 bits de SEGA.

También apareció para Saturn el Thunderforce V Special Pack que no era más que el propio Thunderforce V con un disco compacto extra llamado The Best of Thunderforce que es una recopilación de los mejores tracks de la saga.

Como curiosidad, y respondiendo el por qué Thunderfoce I no se incluye en ningún pack recopilatorio es porque el código fuente original y los artes se perdieron con el pasar del tiempo (mal común en las empresas de software de comienzos de los ochenta); recordemos que estos packs para Saturn no eran simples ROMS funcionando sobre un emulador, sino que de verdad los programadores adaptaban el código fuente para correr nativamente en nuevas plataformas, esto es evidente cuando al jugar no se notan ralentizaciones de ningun tipo.

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